martes, 6 de octubre de 2009

RIADS DE MARRAKECH, EL ENCANTO DE LO MISTERIOSO

Marruecos es un país lleno de misterios y encantos. La ruta de las cuatro ciudades imperiales tienen su punto culminante en la bella ciudad de Marrakech (sin menospreciar en ningún momento la belleza de Fez, Rabat o Meknes).

Marrakech es conocida como la ciudad roja por el color de sus edificaciones y el significado de su nombre es "Tierra de Dios". Dividida en dos partes, está el centro con la gran Medina, rodeada de espectaculares bastiones y ya fuera de las murallas, la ciudad nueva, construída por los franceses en los años del dominio colonial.



La Medina encierra un bello laberinto de callejuelas y palacios, mercados y mezquitas, cúpulas y minaretes que desembarca en la gran plaza de Jamaa el Fna, uno de los mayores espectáculos del mundo.

Tranquila y somnolienta por la mañana, al pasar de las horas se llenará de vendedores ambulantes, aguadores, mujeres pintoras de henna, chamarileros y charlatanes de feria. Al anochecer se convierte en un enorme escenario al aire libre donde encontrar músicos, faquires, encantadores de serpientes, malabaristas y juglares. Cientos de tenderetes-restaurante sirven platos tradicionales. Todo un espectáculo de luz, sonido, olor y color en el que lo mejor que os recomienda GEORGE es que os dejéis llevar por las sensaciones del momento.


Conocer otros lugares de la ciudad como los jardines Majorelle, la Menara, el Palmeral, el Mellah, así como otros lugares fascinantes de la ciudad requieren de -al menos- destinar una o dos noches para dejarse impregnar por todo el encanto de Marrakech. Un día -muy pronto- dedicaremos un "post" para hablar del hotel La Mamounia, que en pocos días va a ser reinagurado tras un largo periodo de restauración y puesta a punto, pero hoy GEORGE quiera hablaros de una forma maravillosa de pernoctación en esta espléndida ciudad imperial, que no es otra que dormir en un RIAD.


Los RIAD son viviendas tradicionales del Reino Marroquí, normalmente situadas en las medinas o bien en las afueras de las ciudades antiguas.

Pueden ser extremadamente lujosas o sencillas y austeras, pero siempre que penetremos en una de ellas tendremos la sensación de introducirnos en un recinto cuajado de misterio, el misterio que siempre encierran las casas con historia.

Apenas tienen ventanas al exterior siguiendo la creencia musulmana que nunca debe mostrarse al vecino la riqueza o la miseria de una casa con el fin de no crear envidias. Nada más traspasar el umbral nos encontramos con un primer patio con una fuente en el centro y alrededor de ese patio los salones y el comedor. Los dormitorios se situan en el piso superior.

Si nos alojamos en un Riad es importante saber que los del interior de la Medina suelen ser los más auténticos pero -eso sí- son más ruidosos y animados. Por el contrario los situados en las afueras se suele descansar alejado de ruídos y también suelen ser más baratos.

¿Los precios? varían dependiendo de la ciudad, de la ubicación y del lujo -sin duda Marrakech es la ciudad más cara- pero oscilan entre los 60 y los 300 euros por noche. Existe mucha demanda, por lo que es imprescindible reservarlos con antelación.



GEORGE os recomienda encarecidamente una visita a la ciudad más maravillosa del norte de África y -sobretodo- la oportunidad que os brinda de conocer una noche mágica en un lugar de ensueño. Es una experiencia que guardaréis en lo más profundo de vuestro recuerdo y del cual nunca os arrepentiréis.

lunes, 21 de septiembre de 2009

MANOLO BLAHNIK, EXCLUSIVO Y ELEGANTE

No hay mejor manera de definirlo. Si hablamos de los diseñadores más exclusivos de calzado femenino MANOLO BLAHNIK, junto a CHRISTIAN LOBOUTIN y JIMMY CHOO es el "top ten"del olimpo de la zapatería femenina mundial.

MANOLO BLAHNIK es un auténtico mago de la zapatería. Sus vertiginosos tacones se han convertido en sinónimo de comodidad para todas las "fashion victims" del planeta que no dudan en pagar cantidades astronómicas a partir de los 500 dólares para calzarse unos "manolos" como son conocidos en todo el mundo.

MANOLO BLAHNIK nació en 1942 en la isla de La Palma del archipiélago español de las Canarias. Hijo de padre checo y madre canaria creció entre plantaciones de plataneras propiedad de su familia. Estudió arquitectura y literatura en Ginebra pero pronto dejó los estudios para mudarse a París con la sana intención de estudiar arte.

En 1970 se traslada a Londres y comienza a trabajar como fotógrafo para el Sunday Times. Se introduce en el mundo de la moda y entabla amistad con gentes como Eric Boman o Paloma Picasso. Ésta última le presenta a Diana Vreeland, editora de Vogue USA y lo encauza como diseñador de zapatos.


En 1973 y con el nombre de Zapata inaugura su primera tienda de calzado en Old Church Street del distrito londinense de Chelsea.



"Tardé diez años en aprender a hacer un zapato como es debido, pero hasta ahora no he conseguido el zapato perfecto. Es una tarea pendiente", nos dice.



BLAHNIK es el inventor del "kitten heel" (tacón de gatita), aunque para él, los complementos verdaderamente importantes de la mujer son los guantes y el sombrero. "Llevaría un mes el mismo vestido, pero cambiaría de sombrero y de guantes. Bueno, tal vez de zapatos. Pero son las joyas las que modifican el atuendo".



Nombrado profesor honorifico del Royal College of Art londinense, odia los zapatos plannos porque "Son los más difíciles para caminar con ellos y tener un porte divino y gracioso". En unas declaraciones al Financial Times destaca que la última vez que vio caminar bien a las mujeres fue en los años cincuenta, como puede comprobarse en las películas.




"Las mujeres caminan como renos con zapatos planos". Es su sentencia.



Apostilla que "La mayoría de zapatos son extraños y vulgares. Odio esas plataformas que uno ve hoy en todas partes. Solo buscan llamar la atención. Son suburbanas. Yo nunca haré una plataforma."



Lanzados al estrellato del firmamento mundial gracias a la serie "SEXO EN NUEVA YORK" y a la obsesión de los "manolos" de una de sus protagonistas, Carrie Bradshaw (la actriz Sarah Jessica Parker) MANOLO BLAHNIK se ha convertido en talismán e icono de la moda para las amantes de la zapatería de lujo.

Sencillo, cosmopolita, sofisticado, minimalista, elegante, discreto y barroco a la vez, Blahnik ha demostrado estar siempre al tanto de las tendencias y del gusto de las mujeres que verdaderamente importan en esta nueva era. Sus resultados son espectaculares y ha conseguido que el tacón vertiginoso se convierta en un placer para el pie de todas las mujeres que se permitan el capricho de subirse a una de estos auténticos monumentos del glamour.



GEORGE STREISAND admira como pocos a Manolo Blahnik e invita a todas las mujeres preocupadas por su aspecto que sucumban, al menos una vez en la vida, a la tentación de calzarse unos "manolos". Como afirma la diva suburbana Madonna en una de sus declaraciones siempre vulgar y falta de clase -pero no por ello menos cierta- "Calzarse unos Manolos es mejor que una sesión de sexo". Vulgar pero taxativo, sin duda.



Hoy, a sus 67 años reina indiscutiblemente en el panorama siempre cambiante y veleidoso de la moda. Sobre su actual estado de ánimo, explica: "Pensé que con la edad crecería mi hastío,pero me he vuelto más neurótico. Ya no miro las noticias. Me niego a perder mi optimismo".



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lunes, 14 de septiembre de 2009

DIETA MEDITERRANEA, EL PLACER ES SALUD

Ahora que termina el verano, es tiempo de comprobar que los excesos del estío han causado estragos en nuestros cuerpos dolientes y extenuados por los rigores de la vida al aire libre.


Es tiempo de meditación y de vuelta los buenos hábitos alimenticios. Es momento de recuperarse de todos esos excesos y abrazar -como se abraza a un amigo- a la DIETA MEDITERRANEA.

GEORGE es un gran conocedor de lo que significan los excesos y de las dificultades que conlleva la vuelta al peso ideal es un gran consumidor del mejor de los inventos de la madre naturaleza: la DIETA MEDITERRANEA.


Aceite de oliva de primera calidad, frutas y verduras seleccionadas, el mejor pescado fresco -blanco o azul- limitación de carnes, reposteria y embutidos y la limitación en las bebidas alcohólicas de alta graduación y la moderación en los deliciosos vinos de mesa es la mejor receta para volver poco a poco a la normalidad.

GEORGE es el primer consumidor de bebidas alcohólicas pero nunca está de más hacer un alto en el camino durante una temporada -tampoco es necesaria una parada larga- y hacer una limpieza depurativa de estos destilados durante un mes, para luego retomarla con moderación. Lo mismo ocurre con los excesos alimentarios. Siempre es bueno hacer una parada y fonda para después volver a los viejos -y malos- hábitos que nos hacen la vida más placentera.


¿Y que mejor lugar para adquirir estos alimentos sanos que en nuestros mercados? Verdaderos templos de belleza que al mismo tiempo nos acercan al pueblo y nos invitan a descubrir lo mejor de nuestros alimentos cultivados en huertas o pescado en nuestros mares. Los mercados son verdaderas ágoras de vida y auténticos libros vivos de vida e historia de nuestras ciudades.


Mercados como La Boqueria, El Ninot, La Concepció, Santa Caterina o El Clot en la ciudad condal son verdaderos monumentos nacionales a lo mejor de nuestra gastronomía. Edificos monumentales restaurados con eficiencia que ofrecen a propios y turistas -extasiados ante tanta oferta y colorido- lo mejor de nuestro país: su gastronomía.


Nada mejor que el Mercat Central de Tarragona, edificio modernista de Josep Maria Pujol inaugurado en 1915 -hoy en una instalación provisional, pronto renovada y totalmente restaurado para goce de sus clientes- para conocer lo mejor del mar Mediterráneo: lubinas, doradas, rodaballos, corvinas, lenguados, meros y ¡como no! el mejor pescado azul de España con su buque insignia en cabeza: la sardina de Tarragona, con denominación de orígen, haciendo pareja con otro producto con la misma titulación como es la gamba de Tarragona, tan o más apreciada que la archiconocida de Palamós o de Huelva y Dènia.

Especias, frutas, verduras... todo y más podremos encontrar en esa auténtica catedral que es el Mercat Central de Valencia, bellísima construcción modernista de Francesc Guàrdia restaurado en el 2004 y que hoy vuelve a lucir con todo su esplendor. Metal, cúpulas, vidrio, columnas de forja conviven armoniosamente con la vecina Lonja de mercaderes del siglo XIV y la hermosa Iglesia de los Santos Juanes.

También ha renacido en todo su esplendor -pero con unos resultados todavía inciertos y más en estos tiempos aciagos- el bellísimo mercado madrileño de San Miguel. Construído entre 1913 y 1916 por Alfonso Dubé, ha vuelto a abrir sus puertas tras una deliciosa restauración convertido en una verdadera embajada de la mejor cocina española y madrileña: el "Gastródomo de San Miguel".


Olvidémonos por un momento de supermercados y grandes superficies. Volvamos un poco a los buenos tiempos cuando el placer de la compra era un acto sublime de amor.

Volvamos a nuestros mercados y descubriremos uno de los placeres de la vida como es lo mejor de nuestra alimentación, combinada al unísono con la maravilla de relacionarnos con nuestros congéneres y descubrir que en las pequeñas cosas de nuestra existencia se encuentra el verdadero sentido de la vida.



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