¿Qué mejor manera existe de hidratarnos si no es con el AGUA? Y si hablamos de aguas minerales debemos hablar -este blog nos obliga a ello- de las mejores aguas minerales del mundo.
El agua mineral es aquella que contiene minerales u otras substancias disueltas que alteran su sabor o le dan un valor terapéutico. Sales, compuestos sulfurados y gases están entra las sustancias que pueden estar disueltas en el agua. Estas pueden ser preparadas artificialmente o producirse de forma natural.
Nuestros antepasados no tenían más remedio que "tomar las aguas" en centros de salud, conocidos como balnearios. Nosotros hoy tenemos la gran suerte de poderlas consumir embotelladas directamente en el manantial y distribuidas por todo el planeta para su consumo. Existen registradas y disponibles comercialmente más de 3.000 marcas a nivel mundial.
El agua mineral natural se extrae del subsuelo ya mineralizada naturalmente desde su origen, debido a los materiales por los cuales atraviesa. Mientras más profunda sea la fuente más pura será, debido al alejamiento de la contaminación microbiológica y química de la superficie terrestre.
¿Sus mayores diferencias? Entre un agua natural y una mineras encontraremos diferencias de sabor, de olor y de contenidos minerales, el filtrado a través de rocas y arenas le darán un toque único y especial dependiendo la zona de la que es extraída. Las hay de mineralización débil o fuerte, bicarbonatadas, sulfatadas, clorudadas, cálcicas, ferruginosas, aciduladas, sódicas, magnésicas y fluoradas.
¿Las favoritas de GEORGE? Son muchas y muy variadas, pero aquí tenéis un pequeño resumen de sus "top waters".
FIJI: considerada como la más pura del planeta debido a un doble condicionamiento físico; la situación del Archipiélago de Melanesia proporciona una abundante lluvia estival exenta de toda contaminación, penetra a fondo en el insuperable filtro de la roca volcánica y le depara un enriquecimiento en sílices altamente beneficioso para el cutis.
CHATELDON 1650: originaria del municipio del mismo nombre en el departamento de Puy de Dôme, en la región de Auvernia, en el Macizo Central de Francia. Cinco manantiales de reducido caudal proporcionan este agua bicarbonatada-cálcica con gas natural, que brota entre 10 y 14 grados.






























































