"No hay cigarros como los de Cuba, por más empeño que hayan puesto otras industrias tabaqueras en emularlos".
Esto lo decía el añorado Manuel Vázquez Montalbán. Encender un habano es un enorme placer en cualquier circunstancia, es una sensación, es algo... Pronunciado por hombres y mujeres; acabada en "indescriptible", "incomparable". "único", "mágico", o tal cual, inacabada -ya sabéis, terminada en una sonrisa extasiada y mirada colgada del denso humo que sale del puro, con el mismo tono, buscando el adjetivo preciso que no existe para describir ese algo en toda su amplitud: fumar puros es un rito que involucra sensaciones que no cabe en una palabra. Es probar para sentir.
El tabaco fue descubierto en la región boliviana del lago Titicaca entre 2.500 y 3.000 años antes de Cristo. Ha llegado a nosotros gracias a Colón, cuyo encuentro con los indios fumadores se produjo precisamente en Cuba, cerca de la actual ciudad de Holguin. Ya entonces se fumaba en grupo, sentados y hablando, siendo un pretexto para sentarse, hablar y firmar la paz. Exactamente como lo han continuado haciendo hasta hoy las naciones civilizadas.
En Cuba hoy se producen cerca de 90 variedades de tabaco distintas. A pesar de las ¡ay! restricciones (de ahí el título bolerístico del artículo) la isla dedica al cultivo 34.000 hectáreas y ha crecido cerca de un 8%, alcanzando una facturación de 402 millones de dólares.
¿Los preferidos de GEORGE? MONTECRISTO, HOYO DE MONTERREY, ROMEO Y JULIETA, COHIBA, PARTAGÁS... todo un mundo y un sinfín de variedades para según el momento, la situación y la hora.
GEORGE como antes Chejov, Lorca, Byron, Balzac o Flaubert se ha dejado tentar por el placer prohibido, por esa "confirmación del buen gusto" como afirmaba Montalbán. ¿Lo has probado? ¿Es tu primera vez? Decídete y entra en un selecto mundo para auténticos sibaritas. Acompañado de una buena copa de ron, brandy o Armagnac , una música sugerente o una pareja cómplice no hay mejor compañía... ?A qué estás esperando?








